viernes, 30 de noviembre de 2012

Nach

He leído a grandes poetas de nuestro tiempo como Luis Eduardo Aute o Ismael Serrano decir que la crítica social se encuentra hoy en día en el rap o en el hip-hop, como antaño lo hiciera en la canción-protesta. Conocí la obra de Ignacio Fornés Olmo, también conocido como Nach, a través, cómo no, de mi mujer. Yo había sido de aquellos que entonan que "el rap no es música", y lo despreciaba como todo ignorante desprecia lo que desconoce (ya decía Platón "lo que el hombre ignora, lo mata"). Pero pronto las letras del poeta alicantino (aunque albaceteño de nacimiento) calaron en mí. Hoy, llevando al perro a pelar, he tenido que coger el coche de mi esposa y en el equipo iba puesto Un Día En Suburbia, álbum de 2008 de Nach. Sonaba concretamente Infama, un tema ante cuya letra me quito el sombrero en muestra de respeto, y que paso a reflejar:


¿Qué coño estáis mirando pandilla de cretinos?, no tenéis cojones para ser lo que soñáis ser, necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: "ese es el malo"¿Y quién sois vosotros?, ¿Los buenos?, no sois buenos, simplemente escondéis vuestra frustración por no ser nadie, todo lo que digáis se lo acabará llevando el viento, mientras yo sigo creciendo sin frenos, pero lo asumo, mi vida es así, mi vida es Infama.
Es tan duro sentir el cianuro, oculto en un saludo,
muro de murmullos, bulos como escudos de aquel que no pudo,
nudos en gargantas de esas voces que no sé donde deambulan,
que al roce de mi pasos disimulan, sudan, duran tensos,
presos de su triste histeria,
para la media soy una puta atracción de feria,
me ven como un alien, alguien raro claro,
van del palo y si hoy reparo en ser juzgado,
por con quien ni he hablado, es porque,
el peso de la presión está más próximo,
al sacar la cabeza del montón anónimo,
el respeto de mi público es lo único legítimo,
en un país donde nadie quiere ver triunfar al prójimo,
desánimo, calmo mis nervios ante criterios vacíos,
en medios que no puedo tomar en serio,
desvelo el misterio de la fama,
¿quién me odia y quién me ama?,
esta vida es, esta vida es...

Infama: Clama, resbala lo que proclama,
Infama: Camino con la calma de un Dalái Lama,
Infama: Más Rap en la cabeza y menos drama,
Infama: Esta vida es, esta vida es...
El trato grato del anonimato quedó en un recuerdo,
yo rescato al verbo, junto a él combato para seguir cuerdo,
aún me conservo entre la élite, minúsculos satélites,
que sabréis de mi timidez, mis límites,
mis lápices adoran lo que escribo,
son testigos de esta lucha y la dedico,
a todas las crews que me escuchan,
desde Lisboa, hasta México y aún duelen como un cólico,
que un crítico cualquiera, quiera diluir mi mérito,
frustrados no dan crédito a mi léxico, vértigo en mi éxito,
su insulto siempre es blanco fácil pa' mi ejercito,
por sacar del corazón mi contradicción, perdí el perdón,
sé que mi última intención fue ser polémico.
Tras 5 discos, sigo adicto a lo que dicto invicto,
insisto, nada es distinto tras tu veredicto,
sigo convicto tras una fama no buscada,
entre amor y drama, esta vida es, esta vida es...

Infama: Clama, resbala lo que proclama,
Infama: Camino con la calma de un Dalái Lama,
Infama: Más Rap en la cabeza y menos drama,
Infama: Esta vida es, esta vida es...
Yeah, Podréis escribir en Foros, en líneas de Rap, pintarlo en la calle, dónde sea, yo sigo enorme, titánico, imparable, sí, hablad de mi, odiadme, pero hablad de mí, dadme la importancia que merezco, sois mi motivación para hacer esto, esta vida es...¡INFAMA!



Probablemente lo que más me gusta de Nach, aquello con lo que más me identifico, es la idea (recurrente en sus canciones, se puede escuchar a lo largo de varios temas de Un Día En Suburbia) de que no se le puede juzgar. Porque no se nos puede juzgar, como decíamos en la entrada inmediatamente anterior (esa "frase del día"), y muchísimo menos si no se nos conoce, no se ha hablado con nosotros, o hace demasiado tiempo que no hablamos. Como dice Nach: y si hoy reparo en ser juzgado,
por con quien ni he hablado, es porque,
el peso de la presión está más próximo,
al sacar la cabeza del montón anónimo.

Gracias Nach. Gracias por tu voz discordante.







                                        Aquí podéis escuchar el tema.

1 comentario:

  1. Para mí, Nach sabe vincular la palabra con nuestra realidad diaria, y creo que hoy en día esto es un auténtico don. Muchos prefieren ignorar lo que ven, taparse los ojos y seguir con sus vidas, sin más. Pero si nadie reconoce lo que esamos vivendo en realidad, ¿cómo se contará nuestra historia dentro de siglos?
    Hace falta reconocer lo que hay, lo que se ve, y no lo que uno desea ver.
    Nach, gracias por tus palabras, gracias por recordarnos lo que somos y no lo que deseamos ser, ya que "el ser humano es sólo un parpadeo de lo que ha visto".

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