domingo, 7 de julio de 2013

Frase del día

Cuanto más defensiva era una sociedad,

más conformista.


Es de Úrsula K. Le Guin, a día de hoy mi escritora favorita, autora de novelas como Los Desposeídos, El Nombre del Mundo es Bosque o La Mano Izquierda de la Oscuridad. Todas novelazas de gran concienciación , en una sutil clave de ciencia-ficción.






martes, 2 de julio de 2013

Propósito de enmienda

La gente piensa en dejarse el tabaco, las grasas saturadas o el alcohol. Yo estoy pensando en dejarme Hollywood.

Me avergüenza reconocer que he pagado y perdido mi tiempo en lo que se puede ver últimamente. Revivals continuos del 11-S, propaganda política, económica y militar yankee, ausencia de contenidos... Forma sin fondo. La forma es más forma que nunca, el fondo es menos fondo que nunca.


Dado el género y la temática que toca, esperaba mucho más de After Earth. Un discurso ecologista, tal vez anti industrial, anti belicista o anti imperialista como la cameroniana Avatar... Al final la cinta solo esconde una pequeña lectura sobre el miedo, que podría haberse contado igual en 5 minutos. Además está llena de señas castrenses, y yo particularmente rechazo el elemento militar. 
La parafernalia espacial se antoja innecesaria: podía narrarse lo mismo con un profundo bosque del presente como telón de fondo (de hecho tengo entendido que así fue pensado originalmente). Pero se invoca el elemento ci-fi, y al hacerlo, se echa falta mayor detalle sobre muchas cosas: la catástrofe que dio pié a la evacuación terrestre (con la subsiguiente crítica del capitalismo desenfrenado muy desaprovechada),  la naturaleza de los extraterrestres enemigos (otra vez la figura de lo "ajeno malo", siguiendo la obtusa y polarizada tradición cultural yankee de los tiempos de la Guerra Fría: pero ay, señores, no existe ser maligno por sí mismo), etc. Insustancial, por más que nos gusten los actores.

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Superman, Man Of... ¿Stalin?


No, el título no es baladí. Las referencias directas a las políticas de control de la Natalidad de Krypton y esos relieves labrados en metal de soldados kryptonianos cuando se está contando la Historia del planeta (que recuerdan poderosamente a la iconografía soviética: baste ver la escultura El Obrero y la Koljosiana: los soldados de la película mantienen la misma actitud y postura, y hasta la monocorde y siniestra banda sonora en ese momento parece que va a derivar en el Russians del Sting), junto con la Hoz en el pecho del general Zod (sic), dejan claro que Krypton es/era comunista. 

Una analogía que se capta rápidamente durante la película


El Obrero y la Koljosiana

El Superman de Snyder viene a ser la consagración de la aculturación neo-liberal a través del Hollywood actual. Un monumento al capitalismo. Si el Batman de Nolan abría cabezas de Indignados de Occupy codo con codo con la policía (abajo los Bancos decían los criminales de Gotham; en cierto momento hacen un paripé de juicio popular a la Robespierre en clara referencia a la Revolución Francesa, la que vio nacer nuestro sistema político actual, dejando claro el afán anti revolucionario del conservador y reaccionario encapuchado así como de sus productores y guionistas), el Superman de Snyder machaca comunistas. De nuevo revivimos la catástrofe del 11-S, con edificios cayendo de la misma (y sospechosa, no lo olvidemos) manera que las Torres cerca del final de la película, como hemos visto en Monstruoso, Transformers, etc., y se verá en Star Trek: En La Oscuridad. De nuevo se esgrime el arma del miedo con el fin de que las mentes indefensas odien, teman, voten, y apoyen los negocios armamentísticos e intereses de su "nación". 

La película carece de títulos de crédito iniciales (curioso, siendo Snyder conocido, entre otras cosas, por los épicos títulos de crédito de la apertura de Watchmen): el autor tiene prisa por contar la historia. Tiene uno la sensación de estar visionando, no ya un largo videoclip (como otras veces se ha dicho del realizador), sino un largo trailer, en el que no llega a pasar nada verdaderamente porque todo queda en el aire, con la promesa de tomar cuerpo más adelante, cosa que jamás llega a ocurrir. Sello éste del estilo nervioso y visceral de Snyder. Luego está la música (o lo que hace las veces de banda sonora): grandilocuente, ruidosa, contundente (como la BSO del Caballero Oscuro), efectista, pertinaz, tratando de poner el acento a escenas que no lo tienen. Es como si te estuvieran diciendo: "mira a la pantalla, esto es importante, la música suena a toda pastilla, tiene que ser importante". No lo es. 

Huelga mencionar las varias incoherencias internas que comete la cinta, como ese Kevin Costner dejándose morir durante un tornado, sólo para evitar que un puñado de personas vean (o no, entre tanta vaca voladora) a su hijo adoptivo en acción. Conté varias más, pero por desgracia últimamente olvido con rapidez los detalles de las obras que no me llenan, que no me aportan nada. Para lo que me sirven... 

No, no es que apoye yo del todo al General Zod. Soy una persona austera y frugal por naturaleza, pero me gusta elegir libremente esa austeridad. No soportaría que ningún gobierno me la impusiera. Pero opino que la propaganda cultural yankee, de consabida, algo contenida y hasta graciosilla, está pasando a escandalosa... y peligrosa. Igualmente peligrosa que las manipulaciones históricas de cualquier gobierno tiránico. Además, ¿de qué peligro nos previene esta cinta? El peligro comunista hace tiempo que no es real, si es que algún día lo fue de facto. Son todos peligros ficticios (el terrorismo, el comunismo, el elemento alien, lo ajeno, todo lo que esté fuera del control de los EEUU) que el Pentágono diseña muy convenientemente o exagera para mantener a la población de EEUU y del Mundo temerosa e ignorante de sus verdaderos quehaceres: El negocio de la guerra, de la obesidad y de los medicamentos: y toda esa culturilla necesita sus héroes: Es aquí donde entran en juego los superhéroes, embajadores de la cultura neo-liberal yankee en todo el Mundo. La pobre mitología de un pueblo extremadamente militarizado y controlador, dirigido por grandes fortunas, y culturalmente en su hora más baja. 

Incluso sin politizar, Man Of Steel no es una película divertida ni entretenida como ha de ser una producción de este tipo. En ese campo, Marvel va ganando la partida. Aunque tampoco cuenten nada interesante.

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Alguien dirá que qué se podía esperar de Hollywood. Sobraría entonces con invocar un pequeño grupo de pintorescas palabras yuxtapuestas: Cristal Oscuro, Willow, Conan El Bárbaro, Star Wars Ep. IV-V-VI, , Matrix, Distrito 9, Avatar, etc. 

Y ahora id a leer la crítica de la hermosa Conan, El Bárbaro, algo que sí merece la pena. Odio mancharme las manos con basura.