viernes, 30 de agosto de 2013

Vida social

Ayer noche, haciendo vida social, escuché algo que captó mi atención:

Yo estoy a favor de la intervención de EEUU en Próximo Oriente para habilitar económicamente toda esa zona. Es que allí ponen los precios que les da la gana al petróleo.

Me gustan los problemas de matemática sociopolítica, me gustan los acertijos verbales. Éste tiene una facilísima solución, se despeja la X sin demasiado problema:

No existe guerra justificable.

Nada justifica la muerte de una sola persona.

Ni mil litros de petróleo.

En fin, es lo que se comentaba más abajo: la lástima es no ver alternativas al modelo estadounidense, canónico en Occidente y allende. Parafraseando al gran Rosendo, en el título de un álbum de hace ya unos años:

Lo malo es... Ni darse cuenta.


Pero haciendo vida social no acaba uno odiando al embajador de esa cultura autodestructiva, a ese adalid entregado del capitalismo en su formato actual. Ni mucho menos. Acaba uno viendo víctimas del sistema, buenas personas encorsetadas en dinámicas educacionales.

Educación.... Para los angloparlantes, el término education hace más bien referencia a información que a lo que nosotros entendemos por enseñanza y educación. En ello estamos, queridos, todos nosotros. En el largo camino de la búsqueda de información limpia, en el largo camino hacia la Educación, hacia el librepensamiento y el desarrollo de la personalidad propia, que al final, es lo que importa. Pues, al contrario de lo que pensaba este buen hombre que me propuso enigmas matemático-políticos ayer noche...

Si somos libres para pensar.

Sí es posible el  librepensamiento.

Gracias, buen hombre, por darme que pensar unos minutos.




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