Exhortación como ruego, súplica.
Al salir de los centros comerciales de hacer una pequeña y adelantada compra navideña (lo poco que puedo permitirme) me he encontrado con 5 perros tísicos ya crecidos, hermanos casi seguro, rastreando comida al borde de la carretera, al lado de los centros de ocio. Dos chicas se habían parado en un coche. Me paré detrás de ellas para preguntarles. Una de ellas tenía el móvil en la mano y los ojos vidriosos de haber llorado. Me dice:
-No sé qué hacer. ¿A quién llamo?
Le explico que comprendo por qué sufre y que es un marronazo. Le informo de que en la perrera a la que llamé el año pasado con el fin de que recogieran a un perro abandonado en mi calle, hay al teléfono un espécimen con voz de bestia parda y maneras de salvaje que suele decirte que a esas horas le da pereza ir a por el animal porque ya se va a ir a su casa, o que los "zagales s´an llevao la fragoneta", o que no les caben más perros (ésta última es la única excusa comprensible); la última vez que hablé con él lo insulté. Estará acostumbrado, yo no. Le digo que hay otras protectoras, pero que suelen estar llenas. Me dice con lágrimas que ya ha llamado a una amiga que trabaja en una, pero que le ha dicho que no tienen más espacio. Le digo que por desgracia, si no puede recoger a los animales por ella misma, lo único que le queda es dar el aviso a la policía. Y rezar. Rezar por si sirve de algo. A San Francisco de Asís, patrón, entre otras cosas, de los Animales. Les arranco una sonrisa, la única de la conversación. Mientras hablamos, los 5 animalitos, escuálidos y de talante simpático y tranquilo, buscan pacientes en una bolsa de basura al lado de la carretera. No encuentran nada interesante. Extendida la noticia del fracaso en la búsqueda entre ellos, comienzan a replegarse para formar de nuevo la fila que los llevará carretera abajo, famélicos pero moviendo levemente las colas porque al menos están con los suyos y la vida no es tan horrible, uno tras otro en orden, todos iguales pero cada uno de un color, en su patrulla de rastreo. Antes de eso, uno un poco más grande (¿la madre?) marrón claro me mira un maldito instante. En una décima de segundo me cuenta su vida en una mirada profunda, negra y triste (¿tienes algo? ¿puedes ayudar? si no, lo siento, no tengo tiempo, tengo que irme con ellos). Se me rompe el jodido corazón por enésima vez en otro de estos casos de claro abandono (serían preciosos de cachorros, han crecido y hala, la camada entera a la calle). Les digo a las chicas que al menos me alegro de haber conocido a dos personas sensibles, que no es muy común. Me dicen que ya tienen cada una un perro recogido de la calle en casa, y que no les caben más, exactamente igual que yo. Les digo que hagan esa llamada y me despido:
-Ánimo, guapas. Porque me lo parecen, no sé si sólo por su actitud o también por su físico. He visto tres miradas profundas en cuestión de un minuto y me vuelvo al coche aplastado. Mientras conduzco de vuelta a casa me doy asco por la mini-compra de Navidad que he hecho, en contraposición con la Vida en estado puro, intentando abrirse paso entre suave pelo. ¿Es la Vida lo que he visto o la Muerte? Las dos cosas, seguro. (¿Por qué mantienen su orgullo e ignorancia más quienes nunca han visto a la Muerte de cerca?). Los animales han seguido en riguroso orden en línea recta carretera abajo, y ya no los veo.
Siempre llevo 5 ó 6 números de protectoras de mi ciudad en la agenda del móvil; a veces hay suerte y se puede hacer algo, otras no. El año pasado tuve la suerte de salvar a una perrita cuya cola estaba en muy mal estado. La metí en mi coche ensuciando de sangre el asiento trasero y pude dejarla en una protectora. Mi perro, el campeón de mi casa, también es (era, viene de) de la calle. Es un placer conocer a gente que los acoge en sus casas. Pero 5 eran demasiado, los hemos dejado correr. Puede incluso que, con suerte, vivan más felices su tiempo que muchos esclavos del sistema, lamiéndose sus morritos y dándose ánimos entre búsqueda y búsqueda. En otros países, como Alemania (por mucho que su canciller haya malgastado su vida, ya se reencarnará y podrá redimirse), el trato de los animales abandonados es organizado, competente y humanitario. En este país de paletos e insensibles superficiales regalados y autocomplacientes, no.
San Francisco, tú que velas por los animales desamparados, protégelos, dales fuerzas para que no caigan, y dales mucha suerte. Ellos no compran deuda externa. Serían incapaces.
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miércoles, 5 de diciembre de 2012
Otra de Nach
Anochece
Épico. Un trocito de mi Religión.
Una cuidad que nos atrapa,
Un amigo que traiciona,
Una puerta que se abre,
Una ventana en la que nadie asoma,
Una caricia en la mañana,
Una pasión,
Una rabia como símbolo de acción de una generación,
Una luz que ilumina,
Una canción que me anima,
Una lágrima que cae y que limpia una vida herida,
Una calle colapsada,
Un amor que no se acaba,
Un político que mira hacia otro lado y no hace nada,
Un respeto que se gana,
Una inocencia que se pierde,
Un corazón que se acelera cuando un enemigo vuelve,
Un policía que me insulta,
Un lugar lejos de aquí,
Un sentimiento que se oculta por miedo a que dirán de mi,
Una familia que se abraza,
Un hermano de otra raza,
Un jefe que sonríe,
Un consejo que sin mas rechazas,
Un atajo,
Un lujo que me distrae,
Una calma que me arropa si el sol cae,
Un olor que trae recuerdos,
Una chica que no sabe que la observo,
Un álbum de fotos roto pero que aun conservo,
Una libertad que hulle,
Un micro que me comprende,
Una venganza justa,
Un secreto que se vende,
Una historia sin comprender,
Un cuerpo de mujer,
Un beso distante,
Un instante de placer,
Un ayer que ya no existe
y un mundo que nos repudia.
Un Día En Suburbia
Y a los que quiero les digo que aguanten,
no desfallezcan,
que nuestros días de gloria se acercan,
que solo quien lo merezca será libre,
va por vosotros,
mis hermanos de otra madre seremos indestructibles,
escupir vuestra rabia, que no os digan que está bien o mal,
sacar lo que os pudre, gladiadores sin puñal,
por todos los que me sienten y me aceptan como soy,
¡va por vosotros b-boys!
Un tiempo difícil,
Un silencio que relaja,
Un hombre que no se rinde,
Un simple perro de paja,
Una distancia que se asume,
Un porro que se consume,
Una noche,
Una plaza,
Un botella que nos une,
Una rima que se escapa,
Un sueño por conseguir,
Un horario que encarcela,
Un hombre que no quiere oír,
Una madre que me espera,
Un acto de bondad,
Un crimen,
Un rap que resucita cuando el resto me deprime,
Un te quiero,
Un hasta luego,
y un ¿por qué?,
Una suerte que me ampara porque yo me la busqué,
Un billete que sale de mi bolsillo,
Un vacío,
Un barrio que me recuerda donde están los míos,
Un pecado sin remordimientos,
Un juguete que aun divierte,
Un solo camino,
Una vida,
Una muerte,
Un paso firme sobre un charco,
Un retrato sin un marco,
Una página que sigue en blanco,
Un canto,
Un parto,
Un salto,
Un llanto,
Una gota de sangre secándose en el asfalto,
Un árbol que llora hojas secas,
Una estatua que se pudre,
Un cielo que nunca veo porque el humo lo recubre,
Un regalo que agradezco,
Un arte que me hace temblar,
Un mar que siempre escucha cuando quiero hablar,
Un hogar donde descanso,
Un lugar de odio y de furia,
Un día en Suburbia,
Y a quienes me escuchen que luchen,
no todo está perdido,
va por vosotros mis fans, os considero amigos,
a San Blás y los recuerdos que aún conservo,
Alicante y sus calles a las que vuelvo,
a mi familia por su amor incondicional desde el inicio,
mi madre y su ternura, mi padre y su sacrificio
a quien ha hecho posible que yo siga aquí,
saltando al vacío en cada disco esto va por ti.
(Solo necesito un día, un día en esta cuidad,
un día para demostrar que estoy aquí, que sigo vivo,
podéis llamarme Nach, el aliado, el enemigo, el loco, el iluminado,
pero yo soy uno más, y solo necesito un papel, un micrófono y unas mentes dispuestas a escuchar y a sentir, solo necesito un día, un día en Suburbia)
Un amigo que traiciona,
Una puerta que se abre,
Una ventana en la que nadie asoma,
Una caricia en la mañana,
Una pasión,
Una rabia como símbolo de acción de una generación,
Una luz que ilumina,
Una canción que me anima,
Una lágrima que cae y que limpia una vida herida,
Una calle colapsada,
Un amor que no se acaba,
Un político que mira hacia otro lado y no hace nada,
Un respeto que se gana,
Una inocencia que se pierde,
Un corazón que se acelera cuando un enemigo vuelve,
Un policía que me insulta,
Un lugar lejos de aquí,
Un sentimiento que se oculta por miedo a que dirán de mi,
Una familia que se abraza,
Un hermano de otra raza,
Un jefe que sonríe,
Un consejo que sin mas rechazas,
Un atajo,
Un lujo que me distrae,
Una calma que me arropa si el sol cae,
Un olor que trae recuerdos,
Una chica que no sabe que la observo,
Un álbum de fotos roto pero que aun conservo,
Una libertad que hulle,
Un micro que me comprende,
Una venganza justa,
Un secreto que se vende,
Una historia sin comprender,
Un cuerpo de mujer,
Un beso distante,
Un instante de placer,
Un ayer que ya no existe
y un mundo que nos repudia.
Un Día En Suburbia
Y a los que quiero les digo que aguanten,
no desfallezcan,
que nuestros días de gloria se acercan,
que solo quien lo merezca será libre,
va por vosotros,
mis hermanos de otra madre seremos indestructibles,
escupir vuestra rabia, que no os digan que está bien o mal,
sacar lo que os pudre, gladiadores sin puñal,
por todos los que me sienten y me aceptan como soy,
¡va por vosotros b-boys!
Un tiempo difícil,
Un silencio que relaja,
Un hombre que no se rinde,
Un simple perro de paja,
Una distancia que se asume,
Un porro que se consume,
Una noche,
Una plaza,
Un botella que nos une,
Una rima que se escapa,
Un sueño por conseguir,
Un horario que encarcela,
Un hombre que no quiere oír,
Una madre que me espera,
Un acto de bondad,
Un crimen,
Un rap que resucita cuando el resto me deprime,
Un te quiero,
Un hasta luego,
y un ¿por qué?,
Una suerte que me ampara porque yo me la busqué,
Un billete que sale de mi bolsillo,
Un vacío,
Un barrio que me recuerda donde están los míos,
Un pecado sin remordimientos,
Un juguete que aun divierte,
Un solo camino,
Una vida,
Una muerte,
Un paso firme sobre un charco,
Un retrato sin un marco,
Una página que sigue en blanco,
Un canto,
Un parto,
Un salto,
Un llanto,
Una gota de sangre secándose en el asfalto,
Un árbol que llora hojas secas,
Una estatua que se pudre,
Un cielo que nunca veo porque el humo lo recubre,
Un regalo que agradezco,
Un arte que me hace temblar,
Un mar que siempre escucha cuando quiero hablar,
Un hogar donde descanso,
Un lugar de odio y de furia,
Un día en Suburbia,
Y a quienes me escuchen que luchen,
no todo está perdido,
va por vosotros mis fans, os considero amigos,
a San Blás y los recuerdos que aún conservo,
Alicante y sus calles a las que vuelvo,
a mi familia por su amor incondicional desde el inicio,
mi madre y su ternura, mi padre y su sacrificio
a quien ha hecho posible que yo siga aquí,
saltando al vacío en cada disco esto va por ti.
(Solo necesito un día, un día en esta cuidad,
un día para demostrar que estoy aquí, que sigo vivo,
podéis llamarme Nach, el aliado, el enemigo, el loco, el iluminado,
pero yo soy uno más, y solo necesito un papel, un micrófono y unas mentes dispuestas a escuchar y a sentir, solo necesito un día, un día en Suburbia)
domingo, 2 de diciembre de 2012
La venganza según Matt Groening
Mientras desayunaba apaciblemente en esta fría mañana de Domingo, he visto un episodio de Los Simpson (de los nuevos, ¿por qué temporada van ya, la veinteitantos?) que me ha hecho bastante gracia. En él, Lisa explica a su enaltecido padre las maldades de la venganza a través de una pequeña historia titulada Revenge Of The Nerds (la venganza de los empollones o pardillos). En esta historia-dentro de la historia, Martin, líder de los empollones del Colegio de Primaria de Springfield, ha ideado un dispositivo mecánico en forma de guante para vengarse de los abusones. Ningún empollón osa utilizarlo, hasta que Milhouse, el ínclito gafotas enfermizo cuyas entrañas descubrimos llenas de rencor en este episodio, se ofrece a ello. Milhouse da rienda suelta a sus ansias vengativas empezando por el grupo de los abusones. Pero, ay, descubrimos que también porta una vieja lista de afrentas que le han hecho en vida, y pronto se dedica a la vendetta a tiempo completo: transita descontrolado por el patio del Colegio impartiendo justicia: "Tú te reíste de mí en el comedor", "tus padres están casados", "a ti no te conozco pero ya me harás daño"... El poder (que siempre es de naturaleza temporal) corrompe al pequeño Milhouse, se le sube a la cabeza, le viene demasiado grande.
Al final, Lisa sentencia:
Aquel que se venga, acaba siendo igual de malo que quien le dañó.
Para que luego digan que Los Simpson están de capa caída. Servidor concibe la idea de venganza como cualquier cristiano: la no-venganza, sustituida por el más efectivo Perdón.
Cuando le llega el momento de gestionar un cierto poder que cae en sus manos, Milhouse se comporta peor que sus abusones. Pero desde La Cicatriz te perdonamos, Milhouse: sigues siendo un gran personaje.
Al final, Lisa sentencia:
Aquel que se venga, acaba siendo igual de malo que quien le dañó.
Para que luego digan que Los Simpson están de capa caída. Servidor concibe la idea de venganza como cualquier cristiano: la no-venganza, sustituida por el más efectivo Perdón.
Cuando le llega el momento de gestionar un cierto poder que cae en sus manos, Milhouse se comporta peor que sus abusones. Pero desde La Cicatriz te perdonamos, Milhouse: sigues siendo un gran personaje.
viernes, 30 de noviembre de 2012
Nach
He leído a grandes poetas de nuestro tiempo como Luis Eduardo Aute o Ismael Serrano decir que la crítica social se encuentra hoy en día en el rap o en el hip-hop, como antaño lo hiciera en la canción-protesta. Conocí la obra de Ignacio Fornés Olmo, también conocido como Nach, a través, cómo no, de mi mujer. Yo había sido de aquellos que entonan que "el rap no es música", y lo despreciaba como todo ignorante desprecia lo que desconoce (ya decía Platón "lo que el hombre ignora, lo mata"). Pero pronto las letras del poeta alicantino (aunque albaceteño de nacimiento) calaron en mí. Hoy, llevando al perro a pelar, he tenido que coger el coche de mi esposa y en el equipo iba puesto Un Día En Suburbia, álbum de 2008 de Nach. Sonaba concretamente Infama, un tema ante cuya letra me quito el sombrero en muestra de respeto, y que paso a reflejar:
Probablemente lo que más me gusta de Nach, aquello con lo que más me identifico, es la idea (recurrente en sus canciones, se puede escuchar a lo largo de varios temas de Un Día En Suburbia) de que no se le puede juzgar. Porque no se nos puede juzgar, como decíamos en la entrada inmediatamente anterior (esa "frase del día"), y muchísimo menos si no se nos conoce, no se ha hablado con nosotros, o hace demasiado tiempo que no hablamos. Como dice Nach: y si hoy reparo en ser juzgado,
por con quien ni he hablado, es porque,
el peso de la presión está más próximo,
al sacar la cabeza del montón anónimo.
Aquí podéis escuchar el tema.
¿Qué coño estáis mirando pandilla de cretinos?, no tenéis cojones para ser lo que soñáis ser, necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: "ese es el malo"¿Y quién sois vosotros?, ¿Los buenos?, no sois buenos, simplemente escondéis vuestra frustración por no ser nadie, todo lo que digáis se lo acabará llevando el viento, mientras yo sigo creciendo sin frenos, pero lo asumo, mi vida es así, mi vida es Infama.
Es tan duro sentir el cianuro, oculto en un saludo,
muro de murmullos, bulos como escudos de aquel que no pudo,
nudos en gargantas de esas voces que no sé donde deambulan,
que al roce de mi pasos disimulan, sudan, duran tensos,
presos de su triste histeria,
para la media soy una puta atracción de feria,
me ven como un alien, alguien raro claro,
van del palo y si hoy reparo en ser juzgado,
por con quien ni he hablado, es porque,
el peso de la presión está más próximo,
al sacar la cabeza del montón anónimo,
el respeto de mi público es lo único legítimo,
en un país donde nadie quiere ver triunfar al prójimo,
desánimo, calmo mis nervios ante criterios vacíos,
en medios que no puedo tomar en serio,
desvelo el misterio de la fama,
¿quién me odia y quién me ama?,
esta vida es, esta vida es...
Infama: Clama, resbala lo que proclama,
Infama: Camino con la calma de un Dalái Lama,
Infama: Más Rap en la cabeza y menos drama,
Infama: Esta vida es, esta vida es...
El trato grato del anonimato quedó en un recuerdo,
yo rescato al verbo, junto a él combato para seguir cuerdo,
aún me conservo entre la élite, minúsculos satélites,
que sabréis de mi timidez, mis límites,
mis lápices adoran lo que escribo,
son testigos de esta lucha y la dedico,
a todas las crews que me escuchan,
desde Lisboa, hasta México y aún duelen como un cólico,
que un crítico cualquiera, quiera diluir mi mérito,
frustrados no dan crédito a mi léxico, vértigo en mi éxito,
su insulto siempre es blanco fácil pa' mi ejercito,
por sacar del corazón mi contradicción, perdí el perdón,
sé que mi última intención fue ser polémico.
Tras 5 discos, sigo adicto a lo que dicto invicto,
insisto, nada es distinto tras tu veredicto,
sigo convicto tras una fama no buscada,
entre amor y drama, esta vida es, esta vida es...
Infama: Clama, resbala lo que proclama,
Infama: Camino con la calma de un Dalái Lama,
Infama: Más Rap en la cabeza y menos drama,
Infama: Esta vida es, esta vida es...
Yeah, Podréis escribir en Foros, en líneas de Rap, pintarlo en la calle, dónde sea, yo sigo enorme, titánico, imparable, sí, hablad de mi, odiadme, pero hablad de mí, dadme la importancia que merezco, sois mi motivación para hacer esto, esta vida es...¡INFAMA!
muro de murmullos, bulos como escudos de aquel que no pudo,
nudos en gargantas de esas voces que no sé donde deambulan,
que al roce de mi pasos disimulan, sudan, duran tensos,
presos de su triste histeria,
para la media soy una puta atracción de feria,
me ven como un alien, alguien raro claro,
van del palo y si hoy reparo en ser juzgado,
por con quien ni he hablado, es porque,
el peso de la presión está más próximo,
al sacar la cabeza del montón anónimo,
el respeto de mi público es lo único legítimo,
en un país donde nadie quiere ver triunfar al prójimo,
desánimo, calmo mis nervios ante criterios vacíos,
en medios que no puedo tomar en serio,
desvelo el misterio de la fama,
¿quién me odia y quién me ama?,
esta vida es, esta vida es...
Infama: Clama, resbala lo que proclama,
Infama: Camino con la calma de un Dalái Lama,
Infama: Más Rap en la cabeza y menos drama,
Infama: Esta vida es, esta vida es...
yo rescato al verbo, junto a él combato para seguir cuerdo,
aún me conservo entre la élite, minúsculos satélites,
que sabréis de mi timidez, mis límites,
mis lápices adoran lo que escribo,
son testigos de esta lucha y la dedico,
a todas las crews que me escuchan,
desde Lisboa, hasta México y aún duelen como un cólico,
que un crítico cualquiera, quiera diluir mi mérito,
frustrados no dan crédito a mi léxico, vértigo en mi éxito,
su insulto siempre es blanco fácil pa' mi ejercito,
por sacar del corazón mi contradicción, perdí el perdón,
sé que mi última intención fue ser polémico.
Tras 5 discos, sigo adicto a lo que dicto invicto,
insisto, nada es distinto tras tu veredicto,
sigo convicto tras una fama no buscada,
entre amor y drama, esta vida es, esta vida es...
Infama: Clama, resbala lo que proclama,
Infama: Camino con la calma de un Dalái Lama,
Infama: Más Rap en la cabeza y menos drama,
Infama: Esta vida es, esta vida es...
Probablemente lo que más me gusta de Nach, aquello con lo que más me identifico, es la idea (recurrente en sus canciones, se puede escuchar a lo largo de varios temas de Un Día En Suburbia) de que no se le puede juzgar. Porque no se nos puede juzgar, como decíamos en la entrada inmediatamente anterior (esa "frase del día"), y muchísimo menos si no se nos conoce, no se ha hablado con nosotros, o hace demasiado tiempo que no hablamos. Como dice Nach: y si hoy reparo en ser juzgado,
por con quien ni he hablado, es porque,
el peso de la presión está más próximo,
al sacar la cabeza del montón anónimo.
Gracias Nach. Gracias por tu voz discordante.
Aquí podéis escuchar el tema.
jueves, 29 de noviembre de 2012
Frase del día
Guardaos de no confundir venganza con Justicia
La he escuchado esta noche en la segunda temporada de la serie Once Upon A Time, que se emite en AXN y en Antena 3 hasta donde yo sé. Y es totalmente veraz: el acometer vendettas personales es todo un error, pues fuera de un juzgado sólo Dios puede juzgar. Así que si estás pensando en vengarte de alguien por aquello que no supiste superar, abandona tu actitud (dicen en este país "siéntate en tu portal y verás el féretro de tu enemigo pasar"). Y si ya lo has hecho y es demasiado tarde, ay amigo, prepárate para pedir disculpas. La acritud sólo genera más acritud.
En el episodio también se nos presentaba un personaje que ha llamado poderosamente mi atención: un Lancelot de piel negra renegado de la Mesa Redonda que ahora se gana la vida por libre. Tenía el personaje el atractivo de la renuncia de la oficialidad. Y es que no toda institución o agrupación de aparente buen nombre cumple buenos fines o es sana en sus entrañas. Al presentarse como renegado de tan ilustrísima institución uno tiene por seguro una cosa: el caballero tiene su propio criterio. Es librepensador.
sábado, 24 de noviembre de 2012
Eduardo Segura
Eduardo Segura Fernández (Oviedo, 1967) es Licenciado en Historia (especialidad Moderna), Máster en Filosofía y Doctor En Filología Inglesa. Todas estas Mayusculologías hacen evidente que hablamos de un Hombre de Letras, un Humanista, con todas las acepciones que ello lleva implícito ya simplemente desde lo etimológico (de humus, tierra o lodo, remite a la creación del primer hombre a partir de polvo de tierra, no sólo en el imaginario Cristiano sino en numerosas culturas y sistemas mitológicos: somos tierra, somos Tierra, somos polvo de estrellas...; de Oviedo a las estrellas en un párrafo, esto es lo que pasa cuando se entra en contacto con Gente como Don Eduardo). Pero es que además su Tesis Doctoral se centra en el análisis narratológico de la célebre novela (¿es suficiente con "novela"?) del Profesor Tolkien, El Señor De Los Anillos, una novela que me marcó y un autor que a día de hoy me sigue sorprendiendo y espero que no deje de hacerlo (porque entonces, ay entonces, habré perdido la esperanza como el traidor, como Saruman).
Ayer Jueves día 22 de Noviembre de 2012, un mes antes del Fin de los Tiempos (esperemos que de los malos), tuve la buena fortuna de poder asistir a una Conferencia de tamaña eminencia (¿humaniencia? qué maravilloso es inventar palabras, un amigo británico me decía que amaba su lengua natal por su flexibilidad a la hora de crear nuevas expresiones, en eso los españoles estamos más restringidos, pero qué demonios, ¡creemos novologías!, dicen que hay hasta quien inventa lenguas ficticias y termina escribiendo mitologías integrales con más lógica interna que un libro de física cuántica y, sobre todo, que las políticas de nuestros gobiernos actuales) Conferencia, decía, en el Casino de Murcia sobre las figuras de Chesterton y Tolkien, y su punto de conexión, que viene a ser la recuperación en ambos de la narrativa decimonónica de corte Romántico como pura reivindicación de lo imaginario, de la abstracción, frente al Ultrarracionalismo (esto es una palabrota) que nos invadía en tiempos de tan ínclitos escritores y que hoy directamente nos ha ganado la partida (pero ay, nunca está todo perdido... como decía Aragorn a un niño de Rohan en la cinta de Peter Jackson, producción para mí más desafortunada que meritoria en términos generales: hijo, tienes buena espada... y siempre hay esperanza). Ya Ortega y Gasset acusaba a principios del siglo XX la "deshumanización del Arte", por mencionar a un autor de nuestra vetusta península que atisbara los problemas del pasado siglo como aquellos hicieran, cada uno a su manera. De hecho, un prólogo que firma Ortega y Gasset es el de la mastodóntica La Decadencia de Occidente de Oswald Spengler, que trata el tema de la decadencia, sujeto recurrente en la obra del Profesor Tolkien. Repito, salvando las distancias. Muchas personas pueden estar identificando los mismos problemas aunque sea desde torres escandalosamente lejanas geográfica y conceptualmente hablando. El caso es que sería incapaz de plasmar aquí todo lo que ayer se dijo y se invocó en el Casino (hubieron desde fuegos artificiales hasta Palabras Arcanas cuya mera pronunciación entraña peligro... pero estábamos con Eduardo, que arrojaba un poco de Luz en cuanto la cosa se oscurecía). Sería incapaz, pero sí voy a citar una frase que quedó bailando en mi subconsciente (dice mi mujer que ayer noche soñé con la conferencia, pues decía cosas extrañas sobre libros extraños). La frasecita reza tal que así, nada más ni nada menos:
"La función del Mito es ayudarnos a Recuperar la Visión Primigenia de las Cosas"
Es de Eduardo. Gracias, Eduardo. Habréis visto que gusta apuntalar en mayúsculas lo que me parece importante. Hay nombres propios que yo escribiría en minúsculas. Hay nombres propios que no escribiría, they don´t even know they´re born.
Me quedé con ganas de hacerle al menos un par de preguntas, como por ejemplo:
-"Don Eduardo, soy Antonio, profesor de Historia en el instituto donde su dulce hermana es Jefa de Estudios. He leído que Tolkien le dijo una vez a su hijo (¿sería Christopher?) que lo único que lamentaba de Chesterton era que éste ignorase lo nórdico. ¿Sería tan amable de sintetizar en pocos minutos la importancia y el peso específico del elemento mitológico nórdico en la imaginería tolkieniana? Gracias.
Pero no quedaba tiempo. Me habría gustado ir a saludarle después, pero fui estúpidamente tímido y me marché. Me habría gustado, antes de nada preguntarle sobre el estado de salud de mi Jefa, y luego tal vez preguntarle si es conocedor de la obra de esa nonagenaria californiana que me tiene hechizado llamada Úrsula K. Le Guin, autora del ciclo de novelas de Terramar y a la postre autora de un ensayo sobre el Esquema rítmico en El Señor de los Anillos, recopilado en La Tierra Media: Reflexiones y Comentarios, donde varios autores de lo Fantástico como Terry Pratchett o la misma Le Guin analizan la obra de quien es su confeso Maestro. En las novelas de Terramar, llenas de una sensibilidad especial, los magos son magos (wizards: la primera novela, de finales de los 60 se titula A Wizard Of Earthsea) porque recuerdan el Nombre Verdadero de las cosas. Ahí es nada. Allí, la magia se basa en el Arte de Nombrar las cosas con su verdadero nombre, en una lengua arcana olvidada por el común de los hombres y que nos retrotrae directamente a la idea de Eduardo de "Recuperar la Visión Primigenia". Recordar el Nombre Verdadero. Recordar la Verdad. No sólo la verdad científica, empírica. Volver a maravillarnos. Por algo en Le Guin, el archipiélago de Terramar fue creado con una sola Palabra. Ahí la conexión filológica entre Tolkien y Le Guin. Simplemente me habría gustado plantearle a Eduardo la cuestión, y, en el caso de que por sus tribulaciones no haya tenido tiempo aún de leer a la mencionada autora, recomendársela con énfasis.
Me habría encantado incluso hablar del maestro del Lejano Oriente Hayao Miyazaki y de la potente evocación de esas visiones infantiles (y a la par sabias, por impolutas, inocentes y aún sin tacha) que imprime a su obra audiovisual. O del gran mitólogo Joseph Campbell y de cómo el desarrollo de El Señor De Los Anillos se solapa a la perfección con las Etapas del Héroe que aquel identificó en su El Héroe De Las Mil Caras.
Como educador, también me sentí identificado con varias cosas que comentó Eduardo. A menudo siente uno que no es suficiente con exigirles a los alumnos el mero ejercicio memorístico. Yo, por el momento, le voy a pedir a mi 1º de la ESO que me escriban un cuento con la única condición de que lleve por título El Volcán Durmiente, partiendo de un contenido visto en Geografía. Pero el desarrollo del cuento es completamente libre, como si al volcán le da por hablar (mejor así, de hecho). Porque considero que les hago mayor favor fomentando su creatividad que forzándolos a que copien y peguen de wikipedia la definición de volcán durmiente y al día siguiente lo olviden.
Me habría encantado incluso hablar del maestro del Lejano Oriente Hayao Miyazaki y de la potente evocación de esas visiones infantiles (y a la par sabias, por impolutas, inocentes y aún sin tacha) que imprime a su obra audiovisual. O del gran mitólogo Joseph Campbell y de cómo el desarrollo de El Señor De Los Anillos se solapa a la perfección con las Etapas del Héroe que aquel identificó en su El Héroe De Las Mil Caras.
Como educador, también me sentí identificado con varias cosas que comentó Eduardo. A menudo siente uno que no es suficiente con exigirles a los alumnos el mero ejercicio memorístico. Yo, por el momento, le voy a pedir a mi 1º de la ESO que me escriban un cuento con la única condición de que lleve por título El Volcán Durmiente, partiendo de un contenido visto en Geografía. Pero el desarrollo del cuento es completamente libre, como si al volcán le da por hablar (mejor así, de hecho). Porque considero que les hago mayor favor fomentando su creatividad que forzándolos a que copien y peguen de wikipedia la definición de volcán durmiente y al día siguiente lo olviden.
Don Eduardo, cuando vuelva Ud a pasar por Murcia, estaré encantado de escucharle de nuevo, y más aún de mantener una charla, en la calle, en un banco o bebiendo un café. O una infusión, que el café altera mi ánimo y mis tripas como brebaje de orcos. Y si un buen día la locura (la sana y envidiable locura de quien eventualmente se arriesga fuera de las murallas del reino, de lo "real") acaba por apoderarse de su persona e Ilúvatar por fin le susurra directamente al oído, tengo una clase llena de Mentes efervescentes (35 para ser exacto) dispuestos a oír hablar de Cuentos, esperando dejar de pensar para "libre-pensar".
Gracias, Eduardo.
viernes, 16 de noviembre de 2012
Cicatriz 2
Aborté la Misión para elegir otra,
y de paramilitar sentimental pasé
a ser humano en ciernes,
a lector de Terramar,
a mero aprendiz de mago,
de esos magos que,
por no lanzar hechizo malo,
mejor no dicen ná.
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